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Cuentos cortos para dormir: uno para esta noche y cómo elegir los próximos

Cuentos cortos para dormir · ilustración de Mi voz te cuenta

A las nueve de la noche nadie quiere un cuento de veinte páginas. Un cuento corto, de unos 5 minutos, alcanza para cerrar el día sin estirar la hora de dormir. Acá te dejamos uno original para leer hoy y algunas ideas para elegir los que vengan.

Cuento para leer esta noche: "La luna que se olvidó de salir"

Una noche, Valen miró por la ventana y la luna no estaba.

—Mamá, ¿dónde está la luna? —preguntó.

Pero mamá ya había apagado la luz grande, y la pregunta se quedó flotando en la pieza.

Entonces, desde el estante, habló Búo, el búho de peluche.

—La luna se quedó dormida temprano —dijo despacito—. Si nadie la despierta, el mar no sabe cuándo hacer olas suaves.

Valen se puso las pantuflas. Búo abrió las alas, que de pronto eran enormes, y los dos salieron volando por la ventana.

Volaron sobre los techos, sobre la plaza vacía y sobre el río quieto. Volaron hasta una nube gorda y blandita. Ahí, tapada hasta la nariz, estaba la luna, roncando bajito.

—No hay que gritarle —susurró Búo—. A la luna se la despierta con calma.

Valen pensó un ratito. Después respiró hondo, muy hondo, y sopló despacio, como cuando se sopla una vela de cumpleaños que no querés apagar.

La nube se movió un poquito. La luna abrió un ojo.

—¿Ya es de noche? —bostezó.

—Sí —dijo Valen—. Y los chicos te estamos esperando.

La luna se estiró, se acomodó en el cielo y empezó a brillar. Abajo, el mar hizo olas suaves, una, dos, tres, como una canción de cuna.

Búo llevó a Valen de vuelta a la cama. Afuera la luna ya alumbraba todo.

—Gracias por despertarla con calma —dijo Búo.

Valen ya no contestó. Respiraba hondo, muy hondo, y despacio. Como las olas. Como la luna. Y se quedó dormido.

Fin.

Ahora imaginá este mismo cuento con el nombre de tu hijo, su peluche favorito y tu voz contándolo. Eso es lo que hacemos en Mi voz te cuenta.

Cómo elegir un buen cuento corto para dormir

  • Que dure 5 minutos o menos. Lo justo para cerrar el día.
  • Que tenga ritmo tranquilo. Frases cortas, repeticiones, sonidos suaves.
  • Que termine en calma. Nada de suspenso ni de "continuará" a la hora de dormir.
  • Que invite a respirar o a quedarse quieto. Como Valen soplando despacio.
  • Que tenga algo de él. Un nombre, un juguete, un lugar conocido.

Trucos para leerlo en voz alta

  1. Bajá el volumen y la velocidad a medida que avanza el cuento.
  2. Hacé pausas largas en las partes repetidas.
  3. Terminá con una frase que se repita cada noche, como "y se quedó dormido".

Preguntas frecuentes

¿Cuánto tiene que durar un cuento para dormir? Entre 3 y 7 minutos suele ser suficiente para chicos de 2 a 8 años.

¿Está bien leer el mismo cuento todas las noches? Sí. La repetición les da seguridad y ayuda a que se relajen.

¿Querés que el próximo cuento tenga a tu hijo de protagonista?

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